El propósito de un sistema de sala limpia es controlar las partículas suspendidas en el aire, los contaminantes, la temperatura, la humedad y el flujo de aire para crear un entorno altamente controlado que garantice la calidad, la seguridad y la confiabilidad de los productos en industrias como la farmacéutica, la electrónica, la biotecnología y la atención médica.